Utec: entrevista a Jorge Grünberg

Problemas de calidad se multiplican con más descentralización

utec

-Cada intendencia tiene su propuesta para la instalación de la UTEC, ¿dónde entiende usted que debería ubicarse?

-Es una de las grandes preocupaciones que deben tener los directores de la UTEC. Es un tema políticamente muy delicado porque se han creado expectativas muy grandes, que son legítimas. Por otro lado, he estudiado bastante la instalación de polos educativos en el interior, basado en la posibilidad de desarrollar proyectos de nuestra universidad, y entiendo que hay complejidades importantes porque la población uruguaya está desperdigada muy finamente, hay muy poca gente en todos lados. Si concentramos mucho la UTEC vamos a tener una nueva centralización, habrá 17 departamentos infelices y solo dos contentos, que serán Montevideo y uno más, con lo cual estaríamos replicando los problemas de centralidad que tenemos hoy con Montevideo. Pero a la vez, si lo desperdigamos mucho, nos encontramos con la dificultad de no tener suficientes docentes.

-El país podría no tener los docentes suficientes, por ejemplo en Ciencias e Ingeniería, para cubrir todas las necesidades…

-Hay muy pocos doctorados en Uruguay en determinadas áreas, muy pocas personas con postgrados y a la vez, no se puede tener un profesor o investigador perdido en algún lugar del interior. El desafío es que no se puede concentrar mucho pero tampoco ir al extremo contrario. Tenemos que trasladar profesores, con dedicación full time, hay que trasladar a la familia y allí necesitamos empleos y centros de estudio para todos, es muy difícil.

-Además, se debe asegurar la calidad en cada punto del país…

-Exacto, si se incrementan las sedes, los problemas de aseguramiento de la calidad no aumentan linealmente sino geométricamente, los problemas para controlar la calidad del servicio educativo cuando tenemos dos sedes es mucho más difícil. No envidio a quienes tienen que dirigir en la UTEC la responsabilidad en la definición de estos aspectos; definición que será política, pero que tiene que ser coherente y compatible con la solución académica.

El doctor Jorge Grünberg, Rector de la Universidad ORT, apuesta a que la Universidad Tecnológica (UTEC) de reciente creación, sea un “catalizador de cambios” para todo el sistema. Sostiene que se debe construir sin tomar como espejo a ninguna otra de las universidades del país, y a partir de esta iniciativa se debe procurar “romper con los dogmas” existentes, en un país que está en condiciones de “explotar de creatividad”. A continuación, un resumen de la entrevista.

-¿Considera que la UTEC es un buen proyecto institucional y académico?

-Desde la aprobación del proyecto hasta ahora, hubo algunas buenas noticias respecto de la UTEC. Es una muy buena idea, pero hasta ahora no podemos responder si es un buen proyecto porque ese proyecto no está a la vista. Hace falta un plan estratégico de la institución, una definición de la misión; sin eso no se pueden hacer ni presupuestos ni planes de trabajo racionales. La buena noticia es que se nombraron las autoridades, las que considero muy adecuadas y positivas para estos objetivos, porque son personas muy bien formadas en lo tecnológico, muy modernas en su actividad, y que tienen un importante respaldo político. Tenemos una muy buena oportunidad frente a nosotros. Pero tener buenas autoridades es una condición necesaria pero no suficiente. Ahora tienen poco tiempo y mucho trabajo por delante, ya que deben tener un presupuesto antes de junio y para ello necesitan un plan de trabajo.

-Se generó gran expectativa en torno al proyecto…

-Desde el Plan Ceibal no ha habido ninguna iniciativa o institución que se haya creado con tal grado de expectativas en la educación. Esto responde, evidentemente, a una postergación que ha habido durante décadas -por no decir siglos- en nuestro país, con respecto a las oportunidades educativas y de desarrollo en el interior.

Por eso las autoridades y el gobierno que las creó tienen una gran oportunidad y a la vez un gran riesgo, porque cuanto mayores son las expectativas, mayores son las responsabilidades en caso de fracasar.

Movilizador

-¿Cuál es el principal desafío que se plantea con esta iniciativa?

-Lo más importante que tiene por delante la UTEC, más que su propia existencia física, legal y política como institución, que ya de por sí es importante, es constituirse en un catalizador de cambios. Tenemos un sistema educativo que básicamente está inmóvil desde hace décadas; desde la Ley Orgánica de 1958 e incluso antes, tenemos una única universidad pública, un sistema de escuelas y liceos públicos y el consejo de educación técnico profesional que, a grandes rasgos, tienen desde hace décadas las mismas características. Hay muy poca relación entre el sistema público y privado, tenemos muy poca relación también entre el sistema público y el sistema productivo, así como muy pocas oportunidades educativas a nivel superior en el interior del país. Es un sistema que quedó congelado, en una cantidad de características, que fueron irónicamente innovadoras y muy positivas a comienzos del siglo XX, pero cuando algo queda inmóvil durante un siglo, por más eficiente o innovador que haya sido, deja de serlo. Necesitamos introducir innovaciones.

-¿Por ejemplo?

-Romper con los dogmas y articular mejores relaciones con el sistema privado. Que sirva para unir fuentes de conocimiento y de valor en las cuales nuestro país ha invertido durante décadas, que existen pero están desconectadas entre sí. Eso sí, la UTEC no se tiene que crear como espejo de nadie ni como rechazo de nadie. Debe buscar su identidad, y si formula y encuentra una identidad original de lo que necesita el interior del país como aporte educativo, va a beneficiarse a sí misma y a todo el sistema.

Renovación

-¿Cuáles deberían ser los contenidos de una universidad tecnológica?

-Es la gran oportunidad de introducir diversidad en el sistema educativo uruguayo, de revisar lo existente, porque además, cada vez que aparece una innovación eso se refleja positivamente en los demás. Por ejemplo, cuando se crearon las universidades privadas, introdujimos una serie de innovaciones que en un primer momento fueron muy discutidas desde el sistema universitario público, como la extensión de las carreras. Pero ahora en el sistema universitario estatal eso también ocurre.

Por suerte, esas innovaciones y otras que introdujeron la ORT y las demás universidades privadas, hoy en día están presentes en la Universidad de la República, donde se ven carreras más cortas, el respaldo a los alumnos para generar emprendimientos, la posibilidad de revalidar entre distintas carreras, etc. Así como todos los cambios que llegaron en los años noventa de la mano de las universidades privadas se han ido incorporando, creo que la UTEC va a poder introducir cambios que hoy aparecen como revolucionarios y que ya reciben algunas críticas.

-Por ejemplo, que parte de los estudios de un alumno no se hagan en el aula sino dentro de una empresa…

-Así es. Hoy en día en las universidades uruguayas es muy raro eso, incluso la ley le pone objeciones. ¿Por qué un técnico forestal no puede pasar un tercio de su carrera dentro de una empresa de ese sector de actividad, o un licenciado en gerencia turística en un hotel? Ese modelo clínico de aprendizaje que sí existe en la medicina, donde los estudiantes se forman en un hospital, hay que aplicarlo a una cantidad de otras carreras. Otro asunto: la experiencia laboral que tiene una persona dentro de una empresa, con determinada especialidad, ¿no podría ser revalidada por créditos académicos? Son cosas que actualmente no se consideran y la UTEC puede ayudar en eso. Es un momento para aprovecharlo.

Boom creativo

-Cuando hablamos de universidad “tecnológica”, ¿en qué formación específica se debe hacer foco?

-Se debe pensar en tecnología de un modo general: saber hacer cosas, generar valor que ayude a ser más productiva y agregar riqueza a la sociedad. A veces serán soluciones en el campo administrativo para ser más eficientes en la explotación de recursos, en otras serán innovaciones sociales para llevar la ayuda del Estado más eficientemente a las poblaciones que la necesitan y también las habrá en el campo de la biotecnología, la informática o las telecomunicaciones.

Tenemos un país que debería estar a punto de explotar de creatividad. Tenemos 500 mil computadores distribuidos entre escolares y liceales en todo el país; tenemos una cobertura de fibra óptica en desarrollo, también en todo el país; hay una agencia de innovación que con los años se ha ido consolidando, hay un potencial enorme. Se trata solo de acercarle la mecha.

Claro está, hay muchas limitaciones que no nos dejan avanzar. Se trata de superar los bloqueos que tenemos para transformarnos en un país creativo, innovador, con el objetivo de convertirnos en una nación realmente próspera, lo que no se va a lograr solo con distribuir y hacer circular la misma riqueza existente.

Tampoco podemos dedicarnos a traer inversión extranjera que solo apunte a extraer recursos naturales. Es preocupante que solo se apunte a ese tipo de inversiones. Considero un error que la primera reunión que tuvo el presidente José Mujica cuando asumió, fue en el Hotel Conrad con empresarios extranjeros y grandes empresarios uruguayos. Y después siguió el diálogo solo con ese tipo de empresarios. El Presidente debería estar reunido con emprendedores de 24-25 años y estimularlos para que se queden en el Uruguay, para que busquen transformar las ideas que tienen en trabajos valiosos. Esos deberían ser los principales interlocutores del Presidente: los grandes empresarios del futuro.

-En el debate público se ha planteado la disyuntiva acerca de si se debe hacer foco en la investigación o apuntar básicamente a impulsar el emprendedurismo…

-Toda universidad tiene que investigar, pero no por razones dogmáticas. La investigación mejora la calidad de la educación, ayuda a tener un pensamiento riguroso, es una forma de evaluación externa ya que las revistas prestigiosas en el mundo la difunden, etc. Hay universidades del modelo académico donde la carrera docente y el prestigio de la universidad están basados en la producción de artículos científicos. Pero hay otra forma de investigación: por ejemplo la producción de patentes, la creación de empresas, la adaptación de tecnologías generadas en el exterior. Todas estas cosas son formas de investigación, de producción de conocimiento que también son legítimas.

En ese sentido, creo que la UTEC tiene una oportunidad en buscar su forma original de producción del conocimiento, sin replicar ninguna de las existentes.

Es un tema de foco, tiene que trabajar pensando en parques tecnológicos, en incubadoras de empresas junto a la ANII y el INIA, estar cerca del aparato productivo del interior, tratar de agregar valor.

Tiene que complementar a las instituciones existentes y evitar la tentación o la presión a imitarlas. Apuntar a un modelo que permita carreras cortas, más volcadas al mercado laboral, trabajando en conjunción con empresas, en la generación de emprendimientos y la mejora de la productividad más que en la creación de artículos científicos para revistas.

Baja demanda

-¿Hay suficiente demanda para una universidad de ese perfil en el interior del país?

-Es claro que también existe un problema en la cantidad de jóvenes que acceden a la educación terciaria. En nuestro país, solamente termina el bachillerato un 37% de los uruguayos. ¿A dónde va a parar el resto de los estudiantes? ¿Puede Uruguay transformarse en una potencia creativa -para nosotros el único camino posible- con este bajo nivel de estudiantes que superan la secundaria? No se trata de repartir títulos de bachillerato, pero debemos aumentar la cantidad de alumnos que superan ese nivel, teniendo en cuenta la calidad, tomando como referencia llegar a un 50% de los alumnos en una primera etapa y al 75% de la población estudiantil en una segunda etapa.

-Nadie parece tener la fórmula exitosa para ello…

-Si yo tuviera que definir a quién votar en las próximas elecciones, diría: “mostrame tu plan educativo”. Es absolutamente definitorio. ¿Quién se compromete a subir la tasa de aprobación del bachillerato al 75% de la población estudiantil en diez años? A ese partido voy a votar.

Pero no cualquier bachillerato: uno en el que no se reciban solo los ricos, en el que todos terminen bilingües, y en el que todos finalicen con un manejo del idioma español, de la matemática y de las ciencias, compatible con un mundo moderno. Que no es lo que tenemos hoy.

Expectativa ante la eventual creación de universidad pedagógica

-¿La creación de la UTEC, es la única señal que le genera expectativa en materia educativa?

-La UTEC es un gran aporte a la educación y tenemos muchas esperanzas en su creación. Pero además, hay una gran interrogante por delante que es la creación de la Universidad Pedagógica. Recientemente el Ministro de Educación y Cultura, Ricardo Erlich, visitó nuestra sede, en ocasión de la ceremonia en homenaje a los seis primeros biotecnólogos que se recibieron en nuestra universidad. Al hacer uso de la palabra, mencionó que uno de los planes importantes que tiene por delante su cartera, es la creación de la universidad pedagógica. Sabemos que otras vez aparecerán las dudas acerca de cómo se va a relacionar con el IPA y con todo el sistema de formación docente actual y demás, pero no podemos opinar nada en concreto porque no tenemos más información.

De todos modos, se trata de otra eventual innovación importante, porque la mejora de la formación de docentes para primaria y secundaria es algo muy importante. Esperamos conocer más al respecto.

-Se han dado algunos pasos en cuanto a la supervisión de la calidad de la educación…

-Ese es otro elemento importante. Cabe recordar que el Instituto Nacional de Evaluación Educativa se creó el año anterior, sus autoridades asumieron en octubre pasado, pero tampoco sabemos nada de él.

Fue una innovación, porque el sistema educativo público ha sido especialmente alérgico a la evaluación externa, lo que puede estar señalando un cambio cultural. Pero todo dependerá de qué puede hacer y cómo.

-¿Observa otros avances?

-Tenemos por delante también la nueva etapa del Plan Ceibal. En su momento se hizo la primera etapa de distribución de equipos en primera y secundaria, pero ahora hay que asegurarse que todo eso se integre bien a una mejora en la calidad del aprendizaje; algo de eso se ha visto, pero es necesario hacer más.

Tenemos un país que ha pasado por una década de continuo crecimiento, pero donde se invirtió poco en infraestructura física y muy poco en capital humano; pero al mismo tiempo, se trata de un lugar con enormes posibilidades de dar el gran salto en el conocimiento. Están a punto de pasar muchas cosas, ojalá las podamos aprovechar.

FICHA TÉCNICA

Jorge Grünberg es rector de la Universidad ORT desde 1996. Fue previamente Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT Uruguay y Profesor Titular de Sistemas de Información en esa facultad, a la cual ingresó en 1980. Obtuvo su master en Educación en la Universidad de Oxford, en el año 1991 y se doctoró en la misma universidad en el año 2000. Es ingeniero de sistemas, graduado en la UdelaR en 1980. Su especialidad académica es la integración de nuevas tecnologías de la información en los sistemas educativos.

Revista con selección de temas científicos. Editada por La Academia, Paso de los Toros, Prof. Slekis Riffel.

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