Limitaciones que impone el ogullo

Sentirse orgulloso de si mismo por algo que se hizo bien es saludable, siempre que ese orgullo no se transforme en soberbia y esa persona se crea que es un dios que nunca se equivoca y que el resto de la gente es pura basura.

Tener confianza en si mismo es positivo pero tenerla en exceso puede limitar a una persona a llegar hasta ahí y no intentar nada nuevo.

El orgulloso se siente imprescindible y no valora nadie más que no sea él mismo. Es el que tiene la familia perfecta, los hijos perfectos, la mejor casa, el que eligió el mejor auto, el que nunca tiene la culpa de nada.

El orgulloso no acepta el aporte de los demás, descarta cualquier sugerencia sólo porque no se le ocurrió a él.

Ese exceso de orgullo que no permite que analice lo que hace ni que pueda optimizar su acción, lo lleva a estancarse y a no evolucionar.

El orgulloso se aferra a una postura y la defiende a muerte, sin márgenes para el error o las correcciones. Es el sabelotodo que se adhiere a utopías ya hechas para no adjudicarse a si mismo sus fracasos y es el que se identifica con todo lo que tiene.

Porque la persona orgullosa vive pendiente de las apariencias y necesita estar primera, sentirse que ocupa el primer lugar, sentirse la mejor, la única persona del mundo.

Es mejor detectar esta falta de personalidad a tiempo si se trata de alguien que hay que frecuentar por algún motivo y si lo queremos y él/ella quiere intentar ayudarle.

El orgullo es la vanidad y la estimación inapropiada que tenemos hacia nosotros mismos, este exceso de “amor propio” puede ser confundido con la autoestima y muchas veces nos puede conducir a actuar con arrogancia, a afrontar separaciones, traiciones y desilusiones, dejando en nuestro interior rencor que tarde o temprano causará en nosotros sufrimiento.

El orgullo resulta dañino cuando nace en tu interior el deseo de venganza, pues no aceptas ser tú la víctima de aquella mala experiencia y buscas la manera de esconder tu tristeza, demostrando indiferencia, haciendo “ver” mas no “creer” que tú si puedes vivir sin su presencia. Cuando actúas por orgullo te ciegas y no comprendes que todo ser humano comete errores pero ¿Seremos nosotros los indicados para juzgar? No te empeñes en juzgar a quien se equivocó contigo, y si lo haces recuerda que lo único que vas a provocar será envenenar tu alma.

Demasiadas veces dejamos que el orgullo tiña de rencor nuestras relaciones y nos aleje de las personas a las que queremos. Cargarnos de razón nos dificulta el paso y nos deja a solas con nuestros motivos. 

Actúa siempre desde el amor. No importa si tienes razón o no. Regala la razón a quien la necesite para vivir; tú vive buscando siempre lo que aporte paz a tu corazón.

El orgullo es falta de reconocimiento de que nuestra personalidad NO forma parte de algo simplemente maravilloso…
Miremos el cielo en una noche estrellada… El orgullo nos hace sentir solos… Si perdemos el orgullo… una noche… mirado las estrellas… sentiremos que todos los seres que habitamos este planeta, somos el planeta… estamos pegados a él… y nuestro planeta junto con los demás, forman nuestro sistema solar que tiene como centro una estrella como esas que vemos… Somos parte de las estrellas… Seguramente en otro planeta de otra estrella exista un ser preguntándose lo mismo… sintiendo lo mismo…


Todos los éxitos terrenales que podamos obtener están muy bien cuando estamos proyectados… jugando a vivir un tipo de vida… pero de nada sirven cuando nos sumergimos en la Unidad…

Los habitantes de la estrella mas cercana no pueden leer la marca de nuestro reloj de muñeca… es más… no creo que les importe…

Nuestro orgullo nos impide ver la pequeñez de nuestra personalidad… Creyéndonos tan importantes… tan grandes… lo único que conseguimos es provocar enfermedades que se manifestarán con parálisis y envaramiento del cuerpo.

¡Nuestra humildad debería ser infinitamente mayor, para reconocer nuestra propia fragilidad ante el Gran Arquitecto del Universo!… La Humildad es una lección para el ego… Porque el ego se ha engañado a sí mismo creyendo que es real y tiene amor propio.

Orgullo no es más que nuestro miedo disfrazado.

¿Qué puedo hacer para evitar actuar con orgullo en la relación?

Para evitar actuar con orgullo lo primero que debes hacer es PERDONAR, recuerda que no somos perfectos y somos propensos a cometer errores.

-No debes amar a “medias”, NO TEMAS demostrar tu amor, de nada sirve esconder lo que sientes por temor a que la otra persona se aproveche de ti, exprésate con libertad.

-Sé humilde, no presumas, no creas que deben ganarte, que eres único, tal o cual cosa, valora y serás valorado/a.

-No escondas tus miedos ni tus sentimientos, ten presente que el orgullo es “tu miedo disfrazado”, comunícate y manifiesta tus opiniones.

combatir el orgullo Anécdota:
Un hombre que acababa de ser elegido al Parlamento Británico llevó su familia a Londres. Se sintió importante mientras les contaba de su nuevo empleo y los llevó a hacer un recorrido por la ciudad. Cuando entraron en la Abadía de Westminster, su hija de 8 años se quedó pasmada por el tamaño de la magnífica estructura. Su orgulloso padre le preguntó: «Querida, ¿en qué estás pensando?» Ella contestó: «Papi, estaba pensando en lo grande que eres en nuestra casa, y lo pequeño que te ves aquí.»
Sin saberlo, aquella niña dijo algo que su padre necesitaba escuchar. El orgullo puede infiltrarse en nuestra vida muy fácilmente, y de vez en cuando, es bueno que a uno «le bajen los humos». Necesitamos recordar que no hemos de tener un concepto de nosotros más alto que el debido. Es fácil llegar a ser orgulloso cuando nos quedamos en nuestros propios círculos de la vida. Pero cuando nos arrojan en situaciones más grandes, con mayores demandas, presiones y competencia, nos impactamos al darnos cuenta de que los peces grandes de lagunas pequeñas se encogen rápidamente en un océano grande.

El resentimiento es una de las emociones más difíciles de reconocer y aceptar.

 Veamos algunas de las razones principales:

  • Con frecuencia negamos nuestras emociones negativas, porque:

    • Es lo que aprendimos,

    • creemos que así, no vamos a sufrir.

  • No queremos sufrir y para eliminarlo, tenemos que recordar lo que sucedió y puede ser doloroso.

  • Mucha gente piensa que tener resentimiento es malo y que, por lo tanto, si una persona está resentida, “está mal”.

  •  Es difícil aceptar, que algo que sucedió hace mucho tiempo nos sigue afectando.
  • Significaría que somos débiles, incapaces o vulnerables.

Pero la realidad es que, si no lo aceptamos y eliminamos, siempre va a empañar nuestra vida.

El resentimiento está basado en una o varias situaciones en las que nos sentimos tratados de manera injusta, lastimados, humillados, etc., sin haber sido capaces de defendernos y de expresar nuestro enojo.

El resentimiento nos hace vivir, una y otra vez, el enojo y el dolor que lo acompaña y que nos impide disfrutar plenamente de la vida.
Además, el coraje, que es parte del resentimiento, deteriora nuestras relaciones y daña nuestra salud, porque nos afecta de la misma manera que el estrés.

 Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos. –Esopo

 

orgullo

2 pensamientos en “Limitaciones que impone el ogullo

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