NiNis: un freno para el crecimiento con inclusión de la región

Enfoque  del Banco Mundial: “el costo de no terminar la secundaria es cada vez más alto”. Más de 21 millones de jóvenes latinoamericanos no consiguen empleo ni están en la escuela.

Los “NoNis” y un futuro más equitativo en Uruguay

Destacados
  • El 17,1% de los jóvenes urbanos no estudian ni trabajan y casi 8 de cada 10 de ellos están en el 40% más pobre del país.
  • Las mujeres son las más afectadas, especialmente si son madres que tuvieron que abandonar sus estudios
  • Un estudio del Banco Mundial recomienda desarrollar un esquema amplio y efectivo que proteja a los trabajadores desocupados y facilite su inserción en el mercado laboral.
24-09-2013 16-06-26

A pesar de los grandes avances en materia económica en los últimos años y de tener uno de los sistemas de protección social más avanzados de América Latina, Uruguay no es ajeno a la problemática de los jóvenes que no estudian ni trabajan. Los “NoNis” como se les conoce, representan un importante sector de la población, especialmente urbana, y cuyo futuro se presenta, al día de hoy, incierto.

Los “NoNis” conforman el 17,1% de los jóvenes urbanos y de este porcentaje casi 8 de cada 10 se encuentran en la franja del 40% más pobre del país. Pero lo que más preocupa no es la  cifra, sino que son un grupo altamente heterogéneo lo que dificulta el diseño de programas de ayuda que puedan facilitar ya sea su reinserción a la escuela o su entrada al mercado laboral.

Pero, ¿Quiénes son estos jóvenes?

Un estudio del Banco Mundial revela que una de las principales características de los “NoNis” es que están un estado de alta vulnerabilidad social y viven en áreas marginales urbanas. Pero uno de los datos más preocupantes es que dentro de este grupo casi cuatro de cada 10 jóvenes que no estudian ni trabajan no buscan empleo activamente. A estos se suma un 25% de mujeres que se definen a sí mismas como “amas de casa” y tampoco están a la caza de un trabajo, muchas porque abandonaron sus estudios al convertirse en madres. Un 40% restante de jóvenes desempleados sí está en busca de trabajo.

Afirma el autor del estudio:

Open QuotesCuando uno mira esos grupos hay una enorme heterogeneidad: desde chicos con graves problemas de drogas, otros que no tienen las capacidades básicas necesarias para conseguir un empleo, hasta aquellos que, por responsabilidades familiares, no pueden salir al mercado de trabajo.Close Quotes

Rafael Rofman
Experto en Protección Social en América Latina del Banco Mundial

Más calificaciones, más trabajo

El problema no parece ser de demanda, ya que Uruguay ostenta una de las tasas de desempleo más bajas de la región (por debajo del 7% en 2012). Al igual que en otros países de la región, la cuestión es la falta de calificación de algunos grupos de trabajadores que no están en condiciones de ofrecer a los potenciales empleadores el nivel que necesitan en un mercado laboral competitivo y donde cada vez más se exigen ciertas habilidades a la hora de ofrecer un empleo.

“Este problema es en parte explicado por las dificultades del sistema educativo formal (en particular la educación media) para formar y retener a los alumnos, pero además parece necesario consolidar un modelo de capacitación permanente para mejorar las chances laborales de estos trabajadores”, asegura el estudio.

Si bien existen programas de empleo y capacitación, de apoyo a microemprendimientos y otros similares, su impacto ha sido bajo, en parte porque no han logrado expandirse a una escala suficientemente amplia.

“Hay gente que no sabe cómo pedir un empleo, cómo relacionarse con su jefe. Esto lleva tiempo, en algunos chicos funciona mejor, en otros peor. Es un trabajo muy intenso, con resultados lentos”, asegura Rofman.

El desafío es avanzar sobre estos grupos vulnerables. ¿Cómo? Si bien en los últimos años ha habido en Uruguay grandes progresos en protección social, con mayor cobertura, reformas en pensiones y asignaciones familiares, el estudio recomienda enfocar los esfuerzos de política en esta etapa en desarrollar un esquema  que proteja a los trabajadores desocupados y facilite su reinserción al mercado laboral, ofreciendo servicios adecuados tanto a los que están en busca de trabajo como a sus potenciales empleadores.

A esto hay que sumar una consolidación del marco institucional, a fin de asegurar que perdure en el tiempo y que no esté sujeta a los cambios de las personas encargadas de diseñar e implementar las políticas.

Victoria Ojea / Banco Mundial

Septiembre 12, 2013
19-10-2013 10-34-50

ENLACES  del BANCO MUNDIAL

Entrevista a Rafael Rofman, experto en Protección Social

Se les conoce como los NiNis – ni estudian, ni trabajan- y se están convirtiendo en un freno para el crecimiento con inclusión de la región. Rafael Rofman, experto en Protección Social del Banco Mundial, hace una radiografía de la generación de los NiNis en América Latina donde, a su juicio, el abandono escolar en la secundaria eleva los costos y la demanda por trabajo calificado los “deja afuera” del sistema.

Pregunta: ¿Hay ahora más jóvenes desocupados que antes?

Respuesta: En América Latina, el fenómeno no es nuevo. Los NiNis son los jóvenes que abandonaron el sistema educativo, y en general no terminaron la secundaria y no lograron insertarse en el mercado laboral. Hace 10 años las tasas de desocupación de todas las edades eran muy altas. Gracias a mejoras económicas, bajó el nivel de desocupación en adultos y quedó visible este grupo que no termina de integrarse. La desocupación de los jóvenes ahora es del 14%, pero sigue siendo alta en comparación con la de los adultos que es del 6%.

P: ¿Es este un fenómeno exclusivo de los países más pobres?

R.: Al contrario. En gran medida corresponde a países de ingreso medio o medio alto. Todos esos países tienen problemas serios para que los jóvenes terminen la secundaria. En las últimas décadas hubo mejoras en torno a la asistencia escolar pero está costando mucho que el 100% de los chicos finalicen la secundaria. Y en los países que están económicamente mejor, es cada vez más alta la demanda por trabajo calificado. Por ejemplo, en Brasil, Argentina o México piden educación secundaria completa y experiencia para un puesto de vendedor de teléfonos celulares. Lo piden porque saben que van a tener más capacidad de venta. Y los que no cumplen con este requisito, se quedan fuera del sistema. Entonces, el costo de no terminar la secundaria es cada vez más alto, especialmente en los países más desarrollados.

P: ¿De cuánta gente estamos hablando?

R: En toda América Latina hay casi 22 millones de jóvenes (21,7 millones) que no consiguen un empleo formal ni están en el sistema educativo. En México son 8 millones de personas –o la cuarta parte de la población en edad de finalizar la secundaria, ir a la universidad o buscar su primer empleo. Mientras que en Uruguay casi cuatro de cada 10 jóvenes que no estudian ni trabajan, no buscan empleo activamente.

P.: ¿Qué medidas se pueden tomar para atajar el problema?

R: Lo más importante de todas es frenar el flujo de nuevos NiNis. Conseguir que los chicos terminen la secundaria y bajar el abandono. Se necesita un trabajo fuerte del sistema educativo. Que no expulse jóvenes, que los retenga y que los entienda.

P: ¿Y qué se puede hacer desde el mercado laboral?

R: En paralelo, hay que trabajar con la oferta y demanda de trabajo. Del lado de la oferta, empezar por corregir las debilidades con las que llega esta generación al mercado de trabajo. Brindar capacitación específica, como cursos de tornero, de albañil o de programador informático. Y asegurarse que en el mercado haya demanda de ese oficio. El Estado también tiene que intermediar, tiene que encontrar empleadores y potenciales trabajadores. Por el lado de la demanda, los empleadores, por razones equivocadas pero entendibles, exigen en sus búsquedas que la persona tenga la secundaria completa o buena presencia. Cosas que ni para el trabajo ni para el empleador significan demasiado pero sirven para recortar el universo de posibles candidatos. El Estado puede impedir esto legalmente, estableciendo normas de anti-discriminación y dando incentivos a las empresas para contratar a estos jóvenes.

  31 OCT 2013 

María Victoria Ojea es productora online del Banco Mundial.

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