Masones: en Europa y en América

EVOLUCIÓN DE LA MASONERÍA
las grandes logias

Las primeras logias de la masonería inglesa funcionaban en cantinas. Con se regularizaron fueron adoptando nombres distintos, siempre asociados a sus lugares de reunión.
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En febrero de 1717, el Dr. Desaguliers, apoyado por masones de gran jerarquía, convoca a una reunión en la hostería “El Ganso y la Parrilla”, el lugar de reunión de la Logia de “San Pablo”; a ella asisten numerosos integrantes de las Logias “La Corona”, “El Manzano” y “El Vaso y los Racimos”; estas Logias tomaban por nombre el de las hosterías de Londres y de Westminster en donde se reunían cada una de ellas y sus nombres eran simbólicos, aunque representaban muchas cosas reales.
En esa reunión se llegaría al acuerdo de constituir una Gran Logia, cuya primera denominación fue la de “Gran Logia de Londres” integrada por las cuatro Logias antes mencionadas.
El acuerdo definitivo tuvo lugar en el solsticio de verano (hemisferio norte) el 24 de junio de 1717 realizada en la Hostería “El Manzano”, lugar de reunión de una de las cuatro Logias principales.
Además de la resolución de constituir la Gran Logia, se resolvió que al frente de ésta estaría un Gran Maestre que duraría un año en el ejercicio de su cargo, y que “el derecho de constituirse en Logia, que hasta entonces había sido ilimitado, no pertenecería en adelante sino a aquellas reuniones de masones que tuvieran la confirmación de la Gran Logia”.
En la misma reunión fue elegido como Gran Maestre, Antonio Sayer, miembro de la Logia de “San Pablo”.

Otra de las importantísimas resoluciones tomadas por la Gran Logia, estableció que “las Logias no podrían conferir más que el Grado de Aprendiz; los de Compañero y Maestro serían conferidos por la misma Gran Logia”.
De esto se desprende la gran centralización que obraba en aquellos tiempos y el férreo contralor sobre los integrantes de la Orden.
Así pues, un solo grupo de tres Grados formar en adelante el sistema inglés que daría lugar, al fundarse otras Grandes Logias sobre la misma base, a la denominación de “Masoneria Simbólica”, denominación un tanto arbitraria o impropia, ya que los altos Grados del llamado “sistema Escocés”, son también de carácter simbólico.
En el año 1718, en el cargo de Gran Maestro, Antonio Sayer fue sustituido por Jorge Payne, (no confundir con Thomas Paine, inglés también de activa participación en la independencia de EEUU y con mucha influencia en lo que fue el ideario artiguista, no estoy afirmando que Artigas haya tenido contacto directo con el Common Sense, de Paine, pero si, con gente influida por dicho pensamiento) que en el mismo día de su elección pidió a todos los miembros de la Gran Logia, que le aportaran todos los documentos masónicos que tuvieran en su poder a fin de que, a través de su estudio, se pudiese establecer cuales habían sido los usos y costumbres de la Institución en tiempos pasados.

Su sucesor, el Dr. Desaguliers, electo Gran Maestro en 1719, procuro continuar esta tarea; pero tropezó con grandes dificultades, pues muchos documentos antiguos habían sido destruidos por quienes los poseían, por temor de que cayeran en manos extrañas o que pudieran comprometerlos.
Payne , electo nuevamente Gran Maestro en 1720 , continua la obra sin desanimarse, y por fin logra compendiar 38 Ordenanzas Generales que presentó a la Gran Logia, que las aprobó en 1721, dándoles la denominación de Antiguos Límites o “Landmarks”, estableciendo así las normas a que debe ajustarse la acción y el desenvolvimiento de la Orden.
De hecho se considera a los “Antiguos Límites” como el estatuto ideológico sellado por Leyes, Usos y Costumbres de la Masonería, de las que no es posible apartarse sin desvirtuar su esencia misma.
En 1721 es elegido Gran Maestre el duque de Montagu, quien, considerando que las Ordenanzas recopiladas por Payne debían ser ampliadas, encargó a esta tarea a James Anderson, pastor protestante del mismo grupo que el Dr. Desaguliers.
Anderson era hijo de un miembro de la. Logia de Aberdeen, de la que había sido secretario, al que se le atribuye como requisito indispensable que el futuro integrante de la Orden no podría ser ateo.

Se había radicado en Londres en el año 1708, pero recién en 1721 aparece su nombre vinculado a los asuntos de la Gran Logia de Londres, precisamente con motivo del trabajo que le encarga el Gran Maestro de ese año, el duque de Montagu.
Anderson terminó el trabajo en el mismo a 1721, y presentó su informe en la reunión del equinoccio de otoño (hemisferio norte) el 23 de setiembre de 1721, el que, fue sometido a estudio de una Comisión por 14 miembros de gran jerarquía.
Esta Comisión se expidió en la Asamblea del equinoccio de primavera (hemisferio norte) el 25 de marzo de 1722, aconsejando su aprobación con algunas pequeñas modificaciones.
El informe de la Comisión fue aprobado por la unanimidad de las 24 Logias presentes en esa Asamblea.

Se ha dicho por diversos autores que la documentación más importante manejada por Anderson fue la que se supone recopilada por Els Ashmole; pero resulta más creíble la versión de que los principales documentos que consultó fueron el “Regius Manuscript” (el Manuscrito real) y el “Cooke’s Manuscript” (el Manuscrito de Cooke) que datan de los as 1300 y 1410 respectivamente, y que son los documentos masónicos más antiguos que se conocen, y que se conservan en el Museo Británico.
Muchas de las disposiciones propuestas por Anderson coinciden con ambos documentos, lo que permite suponer que las tomo de ellos.
En el año 1723 fue elegido Gran Maestro el duque de Wharton; en la asamblea del 24 de junio de ese año fueron definitivamente aprobadas las nuevas Ordenanzas y Estatutos recopilados y preparados por Anderson con el voto unánime de las 20 Logias presentes; Anderson representaba una de esas 20 Logias.

Este documento recibió la denominación de “Grandes Constituciones Generales”, pero su nombre más conocido es el de las “Constituciones de Anderson” .
La resolución aprobatoria fue firmada por Felipe, duque de Wharton, Gran Maestre; J. T. Desaguliers , doctor en Leyes y Miembro de la Real Sociedad, Diputado del Gran Maestre; Joshua Timson y William Hawkins, Grandes Dignatarios de las 20 Logias presentes.
La “Constitución de Anderson” o “Grandes Constituciones Generales” ha sido desde entonces la carta fundamental para todas las Grandes Logias de francmasones regulares, que directa o indirectamente solicitaron sus Cartas Patente a la Gran Logia de Inglaterra.
La nueva organización dada a la Francmasoneria por Gran Logia de Inglaterra tuvo extraordinaria repercusión en la sociedad de entonces.

Ya hemos visto cómo desde mucho tiempo antes ingresaban a las Logias individuos notables por su saber en diversas ramas de La Ciencia y el Arte.
No tardaron en procurar su ingreso hombres pertenecientes a las más altas esferas de la nobleza.
Así hemos visto como en 1721 es elegido Gran Maestro el duque de Montagu; en 1723 el duque de Wharton.
En el siglo siguiente, concretamente en 1868, fue Gran Maestro el príncipe de Gales, después rey de Inglaterra con el nombre de Eduardo VII, que desempeñó el cargo hasta 1901, en que ascendido al trono fue sustituido en la Gran Maestría por su hermano el duque de Connaught.
La influencia y la obra de la Gran Logia de Inglaterra se extendió prontamente, fundando Logias en varios países de Europa.
El primero de todos, Francia, en que la primera Logia cuya existencia está probada históricamente se estableció en Dunquerque con el nombre de ”Amistad y Fraternidad”, reconocida por la Gran Logia de Inglaterra el 13 de octubre de 1721, esto es, antes de la aprobación de la Constitución de Anderson.

Cinco años después, el 12 de junio de 1726, tres nobles ingleses, Ratcliffe, Maskeline, y D’Egerty, acompañados por varios masones también ingleses, que estaban desterrados en Francia, fundan la Logia “Santo Tomás” en París.
Esta Logia recibió carta patente constitutiva de la Gran Logia de Inglaterra, y en menos de diez años incorporó más de 600 miembros y estableció otras logias en París: en 1720, a pocos meses de constituida, la Logia “Goustand”; en 1729, la Logia “Los Artistas de Santa Margarita”; en 1732, la Logia “Santo Tomás del Luis de Plata”.

Las cuatro Logias fundan, en 1735, la Gran Logia Provincial de Francia, a la que recién en 1743 la Gran Logia de Inglaterra le otorgó carta Patente como Gran Logia Nacional
En Holanda, ya existían en el año 1725 varias Logias dependientes de la Gran Logia de Inglaterra.
Recién en 1770 se independizarán para constituir Gran Logia independiente.
En Italia, la primera Logia fue fundada en Florencia, en 1733, creándose otras inmediatamente en Milán, Verona, Padua, Venecia y Nápoles, a pesar de la hostilidad de la iglesia católica, que no tardó en manifestarse oficialmente mediante la Bula de excomunión lanzada el 28 de abril de 1736 por el papa Clemente XII, conocida con el título “In Eminenti”.
Siempre fue criterio de la iglesia, que ella tenía el monopolio en ciertas cosas y si algo amenazaba ese monopolio, empezaban los problemas, lo vimos claramente con la Alquimia.
En Escocia se organiza en 1736 la Gran Logia “San Juan de Escocia”, donde ya existía como hemos visto, la Gran Logia Real y Gran Capitulo de la Orden de Heredom de Kilwining.
La existencia de estas dos grandes Logias en Escocia tuvo capital importancia en el futuro de la organización de la Orden.

En Prusia, la primera Logia se constituye en 1721; la Orden se extendió rápidamente en este país, adquiriendo notable importancia.
En 1738 es iniciado el príncipe heredero Federico, que sube al trono en 1740.
Federico II, ya rey, declara inmediatamente su calidad de masón, y propone la iniciación de su hermano Enrique Guillermo; de Carlos, marqués de Brandeburgo; y de Federico Guillermo, duque de Holstein-Beck.
Se dice que a su iniciativa y esfuerzo se debe la creación de la célebre Logia “Los Tres Globos” que en 1744 con 14 Talleres, se había establecido en varias ciudades, y fue elevada a la categoría de Gran Logia.

Se atribuye a Federico II la promulgación de las “Grandes Constituciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado” el 1 de mayo de 1766.
Pero ya dijimos antes que nunca se ha encontrado documento alguno con la firma de Federico, que se refiera a ninguna Constitución relacionada con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Por el contrario, autores de Historia de la Masoneria, registran la versión de que, cuando se planteó en Berlín el intento de establecer el sistema de los Grados Escoceses, Federico no tardó en expresar su desagrado y su oposición, argumentando que dicho sistema sólo serviría para crear disensiones y confusiones; y que al empezar a constituirse a pesar de su oposición, Logias con el sistema de Grados Escoceses, se retiro de la Orden y no volvió a hablar de ningún asunto relacionado con la Institución.

Más adelante nos referiremos al desarrollo del proceso ocurrido desde 1752 hasta 1801, que tuvo como resultado la creación del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Prosigamos con la relación referida a la acción de la Gran Logia de Inglaterra en la extensión de su influencia.

En España, la primera Logia aparece en Gibraltar (ya en poder de Inglaterra) en 1727; inmediatamente se fundó otra en Cádiz, y de ahí se extendieron a Sevilla, Málaga y Córdoba.
En 1728, el duque de Wharton, delegado del Gran Maestro de la Gran Logia de Inglaterra, instala en Madrid la Logia “Matritense”.

El primer Gran Maestre de la Masonería española lo fue el conde de Aranda, durante cuya administración se constituyó el Gran Oriente de España.

 

En América, naturalmente fue en Estados Unidos donde se organizaron las primeras Logias. Así el 30 de abril de 1733, el vizconde de Montagu, Gran Maestro de la Gran Logia de Inglaterra nombró a Henry Price Gran Maestro de la Gran Logia de América del Norte, quien organizó en el mismo a la Gran Logia de San Juan de Boston. Al año siguiente se constituyó una Logia en Filadelfia, cuyo primer Venerable fue Benjamin Franklin.
La Gran Logia de Escocia organizó en 1769 la Gran Logia de Massachussets, la que se unió en 1792 con la Gran Logia de San Juan de Boston.
La Gran Logia de Carolina del Sur fue fundada en 1754; la de Carolina del Norte en 1771; la de Virginia, en 1778; y la de Nueva York en 1781.

En Rusia, las primeras Logias fueron fundadas por la Gran Logia de Inglaterra entre 1723 y 1730, aunque al principio tuvieron grandes dificultades por las características autocráticas de la monarquía zarista. Recién en 1740 fue creada la Gran Logia bajo los auspicios de la Gran Logia de Inglaterra. Posteriormente, bajo el reinado de Catalina II tuvieron gran difusión y desarrollo, contándose en ellas a todas las altas personalidades del gobierno y la nobleza, creándose en todas las ciudades más importantes gran número de Logias.
En América del Sur, es seguro que las primeras Logias se fundaron en Brasil, donde ya las había a fines del siglo XVIII. A una de ellas perteneció el célebre patriota Tiradentes .
Y constituido el Brasil en monarquía independiente de Portugal, fue electo Gran Maestro de la Gran Logia de Rio de Janeiro, el nuevo Emperador Pedro I. Su hijo, Pedro II, también ocupó el cargo de Gran Maestro.

Veamos ahora el origen del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Ya vimos que la Gran Logia de Inglaterra practicaba solamente el sistema de los tres Grados: Aprendiz, Compañero y Maestro, habiendo agregado en 1744 un cuarto Grado denominado Arco Real, antecedido por tres Grados intermedios: Maestro de Marca (Mark Master), Maestro Pasado (Past Master), y Muy Excelente Maestro (Most Excelent Master).
Entre tanto, la Gran Logia de York, que no había reconocido la jefatura de la Gran Logia de Inglaterra, se instala en 1744 en Edinburgo con el nombre de “Gran Logia Real y Gran Capítulo Soberano de la Orden de Heredom de Kilwining”, estableciendo definitivamente el sistema de Altos Grados, tomando la autoridad exclusiva de conferirlos. La administración de los tres Grados simbólicos, la dejó a cargo de la Gran Logia de Escocia. Sin embargo, ya en 1728, Miguel Ramsay, miembro de la Gran Logia Real y Gran Capítulo Soberano de la Orden de Kilwining había logrado establecer el sistema escocés en algunas Logias de París. Y en la Asamblea Constitutiva de la Gran Logia Provincial de Francia, el 24 de diciembre de 1736, en la que Ramsay desempeñó el cargo de Orador, se resuelve adoptar el sistema de los grados escoceses.

Sobre esta base, se constituye en 1754 en Paría, el llamado Capítulo de Clermont, que se atribuyó la administración de los Altos Grados en todas las Logias de Francia.
Cuatro años después, en 1758, el capítulo de Clermont, muy disminuido en su actividad, sirve de base para la constitución del llamado “Consejo de los Emperadores de Oriente y Occidente”, cuyos miembros tomaron los títulos de “Soberanos Príncipes Masones, Sustitutos Generales del Arte Real, Grandes Vigilantes y Grandes Oficiales de la Soberana Gran Logia de San Juan de Jerusalem”. De este Capítulo salieron todas las creaciones de Altos Grados que se formaron después.
En 1759, el Consejo de los Emperadores de Oriente y Occidente, crea en la ciudad de Burdeos un “Soberano Gran Consistorio de los Sublimes Príncipes del Real Secreto” con un sistema de 25 Grados que será llamado después Rito de Heredom o “de Perfección” y que suele llamarse Rito Antiguo o Rito Escocés Primitivo.
En el año 1761, el Consejo de los Emperadores de Oriente y Occidente otorga a uno de sus miembros, Esteban Morin (que se trasladaba a América del Norte por negocios particulares) una carta Patente con el encargo de propagar el “Rito de Heredom” de 25 Grados.
Esteban Morin se instalo en Santo Domingo; y en el año 1770 fundó un denominado “Consejo de los Príncipes del Real Secreto de Kingston” en Jamaica, nombrando numerosos Inspectores Generales, entre ellos Francken, De Grasse Tilly, de la Hogue y Hacquefc.
El Gran Consistorio de Burdeos, del cual dependía el cuerpo formado por Esteban Morin en Jamaica, cae en sueño en 1781; pero el cuerpo establecido en América continua trabajando en el sistema de 25 Grados; y 20 años después, en Asamblea realizada el 31 de mayo de 1801, constituyen en Charleston un cuerpo al que denominan “Supremo Consejo de los Grandes Inspectores Generales para los Estados Unidos de América” y al sistema del rito de Heredom de 25 Grados, agregan 8 más, constituyéndose así el desde entonces llamado “Rito Escocés Antiguo y Aceptado”.

Fue, pues, este el primer Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado; y de él han recibido su carta Patente, directa o indirectamente, todos los Supremos Consejos actualmente existentes en todo el mundo.
De Grasse Tilly fue uno de los Miembros Fundadores del Supremo Consejo de Charleston en 1801. Al año siguiente regresa a Santo Domingo, y con La Hogue funda en esa ciudad el segundo Supremo Consejo del cual fue Soberano Gran Comendador.

En 1803, De Grasse Tilly regresa a Francia y consigue fundar en París, el 22 de setiembre de 1804, un Supremo Consejo al que se afiliaron rápidamente la mayor parte de las Logias de Francia. Tomó como base la Logia Escocesa “San Alejandro”, en la cual elevó al Grado 33 a numerosos Hermanos.
En la Asamblea convocada el 12 de octubre de 1804 se constituyen en Gran Consistorio, que inmediatamente convoca a una Asamblea General para proceder a la constitución de una Gran Logia, la que se constituye con el nombre de “Gran Logia General Escocesa de Francia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado”. Fue electo como Primer Gran Maestro y Gran Comendador, el príncipe Luis Bonaparte, hermano del Emperador, con Grasse Tilly como Lugarteniente. La nueva organización se extendió rápidamente, y actualmente es el rito más universalmente conocido y practicado en todo el mundo.

De elreporte.com.uy

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