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Bloque batllista agrupa centro y centroizquierda

Cómo surge este espacio político tradicional para disputar 

El nuevo bloque tendrá como referencia a Propuesta Batllista (Proba) de los senadores José Amorín y Tabaré Viera, y a Uruguay es Posible (UP), del exlegislador Alberto Iglesias.

La idea es disputar la hegemonía partidaria a Vamos Uruguay, el sector que encabeza el senador Pedro Bordaberry, y pararse en la interna con vistas a la definición de un candidato presidencial en un plano ideológico opuesto al que encarna Bordaberry.

Desde la última elección interna de 2010, Vamos Uruguay se ha convertido en amplio dominador de la interna colorada. En aquella instancia obtuvo el 72% de los votos frente al 28% de Proba, lo que le ha valido alzarse con la amplia mayoría de la bancada de diputados colorados.

 La formación de esta alianza se comenzó a gestar tiempo atrás cuando se concretó la adhesión de viejos dirigentes colorados a Proba, como el exintendente de Río Negro Ruben Rodríguez, y a la vez la separación de Iglesias de Vamos Uruguay. En la interna colorada de 2010 Iglesias, con perfil propio, votó con Bordaberry. La creación de este bloque batllista fue sugerido este fin de semana en el Congreso nacional de Propuesta Batllista en la ciudad de San José. 

Ese mismo congreso nombró al senador José Amorín como secretario general de Proba, le abre las puertas a su precandidatura presidencial y lo cual en términos políticos lo colocará en igualdad de condiciones que Bordaberry.

La alianza tendrá por un lado a Proba, que resume todas las corrientes de la antigua lista 15 de Luis Batlle Berres y luego del expresidente Jorge Batlle, hoy retirado de la actividad política partidaria. La figura más visible y que este fin de semana fue nombrado secretario general de Proba es el senador José Amorín.

Además, otro de los referentes es el senador Tabaré Viera, que saltó a la actividad política en la vieja lista 85 Libertad y Cambio del exvicepresidente Enrique Tarigo a comienzos de los años 80. Este sector se fusionó años más tarde con la línea batllista encabezada por el expresidente Julio María Sanguinetti para formar el Foro Batllista del que hoy, casi treinta años más tarde, Viera es visto como el continuador.

 

El nuevo bloque tendrá como referencia a Propuesta Batllista (Proba) de los senadores José Amorín y Tabaré Viera, y a Uruguay es Posible (UP), del exlegislador Alberto Iglesias.

La alianza batllista proyectada se armará sobre otra pata fuerte que es el sector Uruguay es Posible, que encabeza el exlegislador Iglesias.

Las fuerzas de Iglesias se originan en la antigua lista 14 del Partido Colorado, identificada con la corriente de opinión del diario El Día (1886-1991), fundada en las primeras décadas del siglo 20 por el caudillo y expresidente José Batlle y Ordóñez y continuada por décadas por sus hijos César y Lorenzo Batlle Pacheco.

Aunque permanece registrada por el exlegislador Alberto Scavarelli, la tradicional lista 14 tiene una actividad menor dentro del coloradismo.

Iglesias se inclinó luego hacia la Unión Colorada y Batllista, en la lista 123, que llegó a llevar a la Presidencia a Jorge Pacheco Areco.

En suma, estas dos corrientes batllistas más algunas agrupaciones de menor presencia se fundirán en la alianza que se creará formalmente en un acto masivo en Montevideo el viernes 19 de octubre, un día antes del 83 aniversario del fallecimiento de Batlle y Ordóñez.

Directo a la interna

El Congreso Nacional de Proba nombró el sábado al senador José Amorín como secretario general. A partir de esta proyección, se comienza a hablar en la interna del sector de que Amorín podría ser el precandidato presidencial para medirse en la interna colorada con Pedro Bordaberry, de Vamos Uruguay, para determinar cuál de ellos será el candidato en 2014.

Durante la reunión se presentó un Código de Ética y Conducta Política, que pasó a estudio de una comisión, y se hizo hincapié en el crecimiento del partido en las últimas elecciones nacionales’, publicó El Espectador.

VOTO LIBRE Y ELIMINAR EL IRPF

El Congreso Nacional de Proba reafirmó que presentará su propio candidato a las elecciones internas en el Partido Colorado, según estableció en su declaración final del evento realizado en la ciudad de San José. A su vez, planteó “invertir la tendencia actual a gravar en forma creciente al trabajador y al emprendedor, que cuanto más trabaja y más se esfuerza, más se lo castiga, aplastando así su propio desarrollo individual y el de su familia”. Es por esto que, agrega la declaración, “fieles al legado del Batllismo, queremos ir haciendo desaparecer paulatinamente el IRPF y el IASS, promoviendo un plan viable y responsable, sustentado en el principio que con ellos “no paga más quien tiene más, sino que paga más el que trabaja o trabajó más”. En su declaración final, planteó la necesidad de que el Estado a través de una ley que estará presentando el sector, “deberá reconocer la libertad del elector de elegir sin restricciones a los gobernantes que prefiera, permitiendo

 El nuevo bloque tendrá como líder al senador José Amorín

votar libremente una lista al gobierno departamental de un lema, y al mismo tiempo otra lista al gobierno municipal de otro lema”. Declaró que el Estado debe ser “defensor de los uruguayos que siguen creyendo en la educación y el trabajo como las palancas de un futuro mejor para todos”.

El País Digital
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Escuela La Carolina en base militar, Durazno

Una maestra como bajada del cielo

Patricia Marino (23), viaja en helicóptero a la escuela y duerme en el salón de clase. Sus tres pequeños alumnos estudian entre el ruido de metrallas y explosiones de bombas. Así es la vida en la escuela rural La Carolina, perdida a las orillas del Río Negro.

Son poco más de cien kilómetros hasta la ciudad, con tramos intransitables -ni siquiera se los puede llamar caminos.

Es viernes. Terminó la semana de clases y la maestra, está pronta para volver a su casa, en la ciudad de Durazno. Pero no lo puede hacer. La copiosa lluvia de los últimos días dejó inhabilitada la pista de aterrizaje de pasto del aeródromo militar La Carolina, que está a pocos metros de la escuela donde ella da clases, en medio de los lagos del río Negro, próximo a la represa de Rincón del Bonete.

Mucho menos podrá volver por tierra. Son poco más de cien kilómetros hasta la ciudad, con tramos intransitables -ni siquiera se los puede llamar caminos, porque no existen como tal- donde abundan pozos, pastizales, ramajes y decenas de porteras para atravesar. Y peor bajo lluvia, donde los arroyos y cañadas inundan la zona.

“Y bueno… acá estamos aislados del mundo, comiendo una torta frita con mis pequeños (por sus alumnos), tomando unos mates y mirando por la ventana, viendo a ver si mejora el tiempo. Hay mucho verde y agua por acá”, dice con tranquilidad la joven (y única) maestra de una escuela poco conocida, incluso hasta en Durazno.

Se trata de la escuela rural La Carolina, que está enclavada justo en un destacamento militar de la Fuerza Aérea (perteneciente a la Brigada II de Durazno) y volvió a abrir sus puertas a mediados de 2010 luego de estar cerrada durante unos cuántos años.

“Estuvo un tiempo sin funcionar porque no había niños en la zona. Pero volvieron a aparecer pequeños y se reactivó. Ellos están chochos con su escuela”, cuenta Marino. Es que si no fuera por este lugar no tendrían acceso al estudio, ya que el centro educativo más cercano les queda, exactamente, a 65 kilómetros de donde viven actualmente. Matías (12), Diego (8) y Guillermina (8) son los tres alumnos que tiene hoy la maestra de esta particular escuela. El mayor cursa sexto de escuela, mientras que Diego está en tercero y la pequeña cursa segundo año.

“En principio eran cinco niños, pero dos de ellos se fueron con sus padres, que trabajaron un tiempo en una estancia cercana pero luego se mudaron a trabajar a otra estancia”, explica la maestra. De los tres que quedan, la niña es la única que no vive en el destacamento.

Guillermina vive en la estancia donde trabajan sus padres, que queda a 10 kilómetros de la escuela. Todos los días, religiosamente, la llevan y la van a buscar a la escuela en moto. En tanto, los otros dos pequeños viven en el destacamento; son el hijo y el sobrino del matrimonio de militares que están a cargo del aeródromo.

"Esta escuela funciona una semana sí, y una semana no. Una semana cada dos, me vengo a vivir con mis alumnos"

CASA SALÓN

Dado las distancias y la complejidad para los traslados la maestra también vive en el destacamento, de lunes a viernes, y con sus alumnos, aunque lo hace una semana cada dos. Es que el régimen de clases es distinto al de cualquier escuela urbana o rural.

“Esta escuela funciona una semana sí, y una semana no. Cuando me dijeron me llamó la atención porque ninguna escuela funciona así. Una semana cada dos, me vengo a vivir con mis alumnos”, explica a las risas la maestra que, por si fuera poco, duerme dentro del salón donde da clases. Un ropero de grandes dimensiones oficia de “pared divisoria” entre su espacio personal y su lugar de trabajo. “Nunca llego tarde a clase: me levanto, camino dos pasos y estoy en el salón (se ríe). La verdad me cambiaron todos los hábitos con respecto al año pasado, cuando daba clases en la localidad Centenario. Viajaba todos los días 70 kilómetros, ida y vuelta… Correr hasta la parada, correr a la vuelta. Acá hago vida de campaña”, dice contenta, mientras uno de sus alumnos le ceba mate y comparten tortas fritas recién hechas.

Además de la habitación de la maestra, el salón de clases cuenta con una estufa a leña, una pequeña biblioteca, el escritorio, bancos, un baño y las carteleras pertinentes al curso. Hace unos días la Fuerza Aérea donó pintura de color y los niños, junto con la docente, van a pintar una de las paredes.

Compartir las 24 horas con sus alumnos “es toda una experiencia”, cuenta Marino a El País . “Yo vivo con ellos, imagínate… Estoy las 24 horas del día con ellos. Es toda una experiencia, invalorable. No hay otra escuela igual a esta. Tenemos clase desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Y después seguimos juntos porque vivimos acá. Son unos santos y muy buenos alumnos, inquietos, metedores, con ganas de saber”, afirma Marino.

“Maestra, te llama tu ma-má”, interrumpe uno de los pequeños la entrevista mientras le alcanza el teléfono. “Ves que son unos santos”, acota Marino, al tiempo que le pide la llame por el nombre. “Me dicen maestra todo el día. Yo les digo que me digan Paty fuera del horario de clase, pero no hay caso. No logran diferenciar”. Salir a pescar, andar a caballo y recorrer el campo son las actividades preferidas de los tres niños, que aseguran, estudiarán en la Escuela Agraria.

“Después de clase, se ponen sus atuendos gauchescos, sus bombachas, sus botas, y yo me paso idiotizada sacándoles fotos porque son divinos, y por lo general se van dos horas a recorrer el campo. Y vienen y se ponen a jugar acá. Yo juego con ellos muchas veces, aunque los exijo con los deberes”, reconoce Marino, en su doble función.

El matrimonio de militares es el encargado del mantenimiento, cuidado, y la cocina del destacamento. Un lunes cada dos, Marino viaja con su perra en avioneta o helicóptero, desde la ciudad de Durazno, donde vive, hasta el destacamento donde se encuentra la escuela.

“Me encanta volar. Deseo que me manden siempre por aire. Por tierra es una transa. El trayecto es horrible, llegás toda zangoloteada, movida. No es nada cómodo”, reconoce a El País la maestra de La Carolina, que cada semana arriba a la escuela como “bajada del cielo”.

Una escuela “perdida”

 La escuela rural La Carolina se ubica a poco más de 100 km de la ciudad de Durazno, en medio de los lagos del río Negro, cerca de la represa de Rincón del Bonete. La escuela funciona dentro del destacamento de la Fuerza Aérea que cuenta con un aeródromo y un predio de práctica militar.

Por vía terrestre solo hay una forma de llegar. Desde la ciudad de Durazno se toma por ruta 5 al norte, algo más de 40 km hasta la localidad de Parish (después de Carlos Reyles) y desde allí sale un sinuoso camino de tierra que recorre 60 km hasta La Carolina.

“sentí que estaba en la Segunda Guerra Mundial dando clases”

Las clases entre ruido de metrallas y bombas

 Estar casi pegado a un aeródromo y a un predio de práctica militar hace que, por momentos, la clase se disperse, a pesar de que son solo tres alumnos. “La pista está al lado del salón y el predio de prácticas militares está a dos kilómetros a la vuelta. Hace poco vino una unidad especializada en detonación de bombas de Montevideo y yo te juro que me sentí que estaba en la Segunda Guerra Mundial dando clases. Unos estruendos tremendos, que hacían temblar todo”, contó a El País Patricia Marino, la maestra de la escuela. Es que generalmente suelen hacer allí las prácticas militares los efectivos uruguayos que están por partir de misión de paz.

Cada vez que llega al destacamento militar una brigada o un contingente a realizar sus prácticas, donde se despliegan aviones de la Fuerza Aérea y tanques de las Naciones Unidas, los niños se alborotan.

“Para los chiquilines es sumamente interesante. Cada vez que ven un avión por el aire o un tanque quedan encantados. Ellos se han subido a esos tanques que van a las misiones de paz, se sacan fotos… quedan chochos. Los aviones se ven por la ventana del salón, porque muchas veces vuelan bajito. Yo ya siento venir a un avión y ellos (los niños) me quedan mirando para ver si yo les digo que pueden salir a mirar”, dice la maestra, con complicidad.

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Sapo en su propio pozo

A 250 kilómetros de Montevideo y de la frontera con Brasil, sobre ambos lados de la ruta 5 y a orillas del Río Negro, se encuentra Pueblo Centenario, una pequeña localidad de alrededor de 2.000 habitantes. La mayor parte de su población laboralmente activa tiene un empleo público, generalmente en la órbita del Ministerio de Defensa Nacional o del Interior. Otros tantos dependen del pueblo vecino Paso de los Toros, ubicado al otro lado del Río Negro, en el departamento de Tacuarembó. “Es un pueblo muy tranquilo que está en una zona del país muy privilegiada”, dijo  Miguel Denis, secretario de la Junta Local de Pueblo Centenario.

Fue allí que, luego de años de búsqueda, se encontró un acuífero de aguas termales. En diciembre del año pasado, una máquina perforadora llegó a los 380 metros de profundidad y logró dar con el agua termal que pudo verse salir con una gran presión, elevándose varios metros sobre el suelo. “Es probable que se trate de un acuífero de origen marino. Eso lo confirmarán los estudios geológicos que determinarán la edad del acuífero, que se estima que ronda los 400 millones de años. Tenemos como referencia un pozo que se hizo en Rincón del Bonete cuando se implementó la represa hace como 60 años. De allí salía agua calentita y a partir de eso se pensó que había agua termal. Ese pozo lo mandamos a analizar, sabemos que se trata de agua salada, que tiene sulfato de magnesio y sales de calcio, propiedades excelentes con fines terapéuticos. Con ese estudio podemos adelantar que se trata de un acuífero con características muy similares, pero aún falta hacer algunos estudios del perfil del suelo”, señaló en diálogo con la diaria Wilson Ramírez, uno de los impulsores del proyecto termal.

Se trata de un acuífero de agua salada e hipotermal, según la catalogación, ya que su temperatura ronda los 25 grados. “Son distintas a las termas de Salto y Paysandú, que se nutren del acuífero Guaraní. Probablemente haya una similitud con las termas de Almirón, ubicadas en Guichón [localidad del departamento sanducero], porque también son saladas”, indicó.

Pozo vacante

La búsqueda del acuífero había comenzado hacía unos diez años, tomando como referencia el pozo existente en Rincón del Bonete, del cual salía agua tibia y salada. En ese entonces se creó un grupo de 13 personas, algunas de Pueblo Centenario y otras de Paso de los Toros, interesadas en llevar a cabo un proyecto turístico termal luego de dar con el lugar.

“En principio pensábamos desarrollar el proyecto en el campo de uno de los integrantes del grupo, en Tacuarembó. Nos invitó a trabajar juntos, hicimos los distintos estudios preliminares y los estudios económicos nos decían que no era rentable en ese lugar, trasladamos la idea a Rincón del Bonete y por distintas razones tuvimos que sacarlo de allí y proyectarlo en un padrón privado que compramos en Centenario sobre la orilla del Río Negro, a un kilómetro y medio de la ruta 5. Creamos una sociedad anónima que es propietaria del proyecto, del predio y del pozo. Tuvimos suerte en dar allí con el acuífero”, contó Ramírez. El predio es de diez hectáreas y mediante el proyecto, denominado Termal Marino del Hum, se piensa desarrollar un centro turístico que incluya un hotel cuatro estrellas con 40 habitaciones, 20 bungalows con servicio de piscina, un parque acuático, un campo de deportes y un espacio para el público itinerante.

Según Ramírez, los permisos para el proyecto están en trámite. “Está pendiente la habilitación de la Dirección Nacional de Medio Ambiente para la explotación turística y de aguas subterráneas. Ahora estamos haciendo los permisos y estudios pertinentes en relación con la característica del suelo, para ponerla exenta de inundaciones porque el terreno tiene niveles muy bajos y hay que nivelarlo. También mandamos a hacer un estudio sobre el impacto socioeconómico de Pueblo Centenario y Paso de los Toros, que aún no está pronto”, señaló.

A su entender la iniciativa es viable ya que tienen “todo a favor”, además de que “a los políticos les sirve muchísimo porque se reactivaría un lugar que está muy pauperizado,   no tenemos mucho desarrollo agropecuario ni industrial pero tenemos las condiciones ideales para hacer desarrollo turístico. El intendente de Durazno nos ha dado todo el apoyo porque lo ve como algo importante para la región”. Según indicó, hay “dos o tres inversores que están estudiando la rentabilidad del negocio. Es un tema de ponerse a hablar de números nada más”. Llevar a cabo el proyecto tal cual está pensado, según Ramírez, costaría alrededor de 15 millones de dólares. Consultado sobre cómo piensan vender el proyecto que hasta ahora sólo cuenta con un pozo y un terreno sin que otro tome la idea y la desarrolle en otro lado, Ramírez explicó que “hay permisos y reglamentos que impiden que se haga otra perforación a menos de tres kilómetros a la redonda del pozo existente”. Además hay alrededor de 30 oficinas estatales involucradas de alguna manera en este proyecto.

Al centro y adentro

El intendente de Durazno, Benjamín Irazábal, dijo a la diaria que el proyecto termal está en vías de ser declarado de interés departamental. “Es muy interesante. Si bien el agua no sale a la temperatura adecuada, hoy está en 25 grados y dicen que cuando se purgue va a subir a 28, pero se puede calentar por procedimientos solares u otros medios para alcanzar los 38 grados”, señaló y agregó que “es importante entusiasmar a inversores para que desarrollen el proyecto”. “Esto va a cambiar el turismo en el centro del país. Van a ser las termas más cercanas a Montevideo y a 250 kilómetros de la frontera con Brasil. El predio está sobre el Río Negro, lo que permite asociar al turismo termal los deportes náuticos, la pesca y la playa. Estaríamos integrando un circuito turístico que unirá a Durazno, Centenario, Paso de los Toros y San Gregorio de Polanco. Tenemos una gran expectativa y esto puede ser el puntapié inicial”, opinó. Consultado sobre la posibilidad de que la intendencia participe como inversionista del proyecto, Irazábal dijo que “en principio va a colaborar con la gente que está llevando adelante el emprendimiento para el pago de la perforación que ya se realizó. También estamos dispuestos a participar, en el marco de la ley de participación público-privada, si es necesario para llevar adelante el desarrollo de la zona”. Además apuntó que “la intendencia va a facilitar y a ayudar a hacer gestiones ante distintos organismos públicos y mejorar la caminería. Sin duda alguna que este proyecto camina solo si llega a viabilizarse, porque los diferentes proyectos termales del país han funcionado sin el apoyo importante de la intendencia”. Por otra parte, explicó que ha habido un importante crecimiento en Pueblo Centenario. “Se están radicando importantes inversiones, se está construyendo un aserradero que va a estar funcionando en breve, hay un proyecto de construir un frigorífico e inversiones de desarrollo de energía eólica. Esto independiente de la iniciativa termal; los inversores han descubierto la ventaja de estar en el centro del país”, dijo.

Sapo en su propio pozo

La localidad de Pueblo Centenario ha comenzado a reactivarse gracias a las distintas iniciativas pero es en el proyecto termal que sus habitantes fijan la mirada. “Las expectativas son muy grandes. Era un sueño anhelado que teníamos, no sólo con las termas sino con algún emprendimiento que permita un desarrollo laboral, porque los jóvenes estaban emigrando debido a la falta de trabajo.

Cayó como un tesoro del cielo; la gente ya anda con otra alegría, esperando el comienzo de todo esto. Se han instalado muchos comercios de los que la localidad carecía. La explosión de la zona ha estado relacionada con el asunto del proyecto termal. Hemos recibido a diario llamadas de distintos departamentos por consultas sobre terrenos y sobre la veracidad del proyecto termal. Ha sido una explosión tremenda, terrenos que antes valían 2.000 o 3.000 pesos hoy están costando no menos de 5.000 dólares un padrón normal y de ahí para arriba, y se está vendiendo”, dijo Denis. Consultado sobre la posibilidad de que se generen expectativas en torno al proyecto termal que luego se vean frustradas si no se concreta, comentó: “Antes de haber salido el agua yo tenía miedo pero tenía gran fe; cuando apareció y vimos que tenía esa temperatura y era salada, ya la pelota estaba en la cancha y hay que saber jugar”. Según Ramírez, Termal Marino del Hum podría generar entre 150 y 200 puestos de trabajo. Por otra parte, señaló que “habrá que capacitar a la gente; se necesitan guías turísticos, recepcionistas, entre otros, y eso sólo se puede hacer a través de Paso de los Toros. En ese sentido, logística y comercialmente, va ser el lugar más beneficiado y de eso hemos tratado de convencer al intendente de Tacuarembó”.

Juan José López, alcalde de Paso de los Toros, dijo a la diaria que su municipio “ha dado todo el apoyo” al grupo que lleva adelante el proyecto. “Creemos que en un par de años esto va a cambiar la vida de nuestra ciudad junto con otros emprendimientos que se están desarrollando en Tacuarembó. La gente tiene grandes expectativas; no hemos creado muchas ilusiones porque estas cosas a veces se pinchan, pero desde que se hizo este pozo hay muchas más posibilidades”, opinó.

Sergio Barceló vive en Pueblo Centenario donde tiene instalado, desde hace varios años, un almacén. Tal como contó a la diaria, el proyecto termal “ha cambiado al pueblo”. “Hay más ánimo, se compran terrenos y todos están pendientes de eso. Estamos enloquecidos”, sostuvo.

“Es lo único que puede salvar al pueblo; si todo está muerto, es la salvación para todo el mundo. Yo tengo esperanza en que eso va a salir. Cada vez que viene alguien le muestro el proyecto que se puede ver en un video en internet y le digo: ‘va a salir, va a salir’”, enfatizó.

Según Silvia Olveira, otra habitante del lugar y dueña de una peluquería en Paso de los Toros, “está bárbara la iniciativa, porque es un pueblito muy chico y es muy positivo para poder conseguir más puestos de trabajo”. Otro vecino de la zona, Hildo Rodríguez, que es militar retirado, coincidió con Olveira en que brindará más puestos de trabajo, que “es lo que necesita la zona”. “Tengo nietos estudiando y me gustaría que no se fueran, ojalá puedan seguir viviendo acá. El proyecto valoriza muchas cosas, incentiva el comercio; supongo que será una fuente de trabajo para los jóvenes, eso es importantísimo. Dios quiera que salga, sobre todo para retener a nuestros hijos y nietos. La gente está muy entusiasmada”,concluyó. ■

Inés Acosta – La Diaria